El capuchino es uno de los postres típicos cubanos. Es un tipo de bizcocho elaborado con yema de huevo. Es de color amarillo oscuro, muy suave y sumergido en almíbar.
 
El secreto para prepararlo es hacer un almíbar bastante espeso con sabor a anís o vainilla, que le da un carácter especial.
 
Los cubanos preparan este postre de muchas maneras diferentes y dependiendo de la forma final también varía su nombre. Debe tener cabezas grandes, si son redondas en forma de cono. Si piden un capuchino en Cuba , definitivamente no les servirán el café de especialidad al que estamos acostumbrados en nuestros paises.
 
Para hacer esta receta de capuchino cubano se necesita unos moldes especiales para que siga teniendo la característica forma de cono, pero si no disponen, también pueden hacerlo en moldes para muffins.
 
El origen de esta tarta está en la casa de las monjas capuchinas de las Clarisas, ya que su fundadora fue Santa Clara. El componente principal de los manjares de la Clarisas es la yema; tradicionalmente, los visitantes llevan una docena de huevos a la orden para garantizar el clima adecuado en la boda, para evitar la desgracia en un día de lluvia, que además de desvirtuar el acto trae mala suerte a los cónyuges.