Para degustar los ricos platillos de la gastronomía cubana no es necesario ir a restaurantes de renombre, que generalmente se encuentran en Hoteles famosos y donde llegan los turistas. Existen pequeños restaurantes, que funcionan en casas de familia, donde se puede disfrutar de una deliciosa comida en un ambiente agradable y recibir buen trato. Además, los precios son razonables.

El término paladar nació de una novela brasileña de los años 90, donde una cadena de restaurantes industriales tenía ese nombre. En cuba se designan Paladares a los restaurantes familiares montados y dirigidos por privados. Fue idea del presidente Raúl Castro con el objetivo de implementar unas reformas económicas para quitar ciertas restricciones en los negocios privados, emitiendo licencias para el trabajo cuentapropista en Cuba.

El creador de los paladares se le atribuye a Justo Pérez, quien fue el cocinero de Fidel Castro durante 35 años, y en los años 70 el gobierno le permitió tener su propio restaurante en Varadero, donde se podía degustar una deliciosa langosta.

Hay diferentes tipos de paladares, unos están establecidos en una casa de familia y son atendidos por algunos miembros de la misma y la comida no es muy elaborada, generalmente ofrecen los típicos platillos de la cocina cubana; mientras existen otros que ofrecen diversos tipos de comida con elementos internacionales.

Los paladares surgieron inicialmente en La Habana, pero actualmente se han expandido por toda la Isla, son reconocidos los de la ciudad de Holguín, que se caracteriza por su cultura.