Se dice que el Prú se originó gracias a la presencia de haitianos y franceces en la isla que se instalaron por la zona de Guantánamo y Santiago de Cuba, finalizando la revolucion en Haiti alrededor del siglo XIX. Los franceses viajaron con sus esclavos y comenzaron a comprar las tierras del oriente del país, porque las encontraban a buen precio.
 
Los esclavos no solo trabajaban la tierra, también trajeron la bebida el Prú, que era a base de bejuco de agua, jengibre, canela, azúcar y otros ingredientes, que se llevaban a cocción, se esperaba que enfriara y se embotellaba en frascos bien cerrados y luego se dejaba guardado hasta que fermentara.
 
Los esclavos la consumían porque les daba fuerza para poder trabajar largas horas en el campo, además los alegraba y tenían la creencia que curaba. Efectivamente el Prú tiene propiedades curativas y es efectiva para bajar la tensión, gracias a sus propiedades diuréticas.
 
Asi fue como el Prú se convirtió en una de las bebidas emblemáticas del oriente de la isla caribeña y los que visitan esa zona es casi obligatorio probar esa bebida tradicional que trajeron los esclavos a Cuba.