El flan se dice que se originó en la época del imperio romano y se conocía con el nombre de tyropatina, tuvo un gran auge en la época medioeval, específicamente se consumía para la Cuaresma, pero fue aproximadamente en el siglo VII que se le conoció con el nombre de flan.
 
El nombre flan tiene origen francés de la palabra flado, que significa torta y en Francia se le conoce como leche asada, pero es el mismo flan. En los inicios los romanos solían espolvorear con pimienta el flan y luego se empezó a preparar un caramelo que cubría el envase, donde se cocinaba para que el resultado quedara bañado de un rico caramelo.
 
Otros historiadores reafirman que el verdadero origen del flan fue en España y explican que gracias al proceso colonizador se fue extendiendo por Latinoamérica y así fue como llegó a la isla caribeña, Cuba. En Cuba puedes ver una gran variedad, pero el gusto por el tradicional de vainilla o el natural se mantiene en los hogares cubanos. La cocción los cubanos la realizan a baño maría manteniendo la tradición de los españoles y de los abuelos, que transmitieron sus costumbres a las generaciones siguientes con su toque especial y único que lo convierte en un postre especial en cada hogar cubano.