Según algunos investigadores el nombre de quimbombó es afín a la palabra Yoruba amalá, por eso se considera que los esclavos Yoruba, que llegaron de África Central a Cuba en el siglo XVI, trajeron ese platillo junto con sus creencias religiosas y el quimbombó es una de las comidas preferidas de su Orishas Changó.

Los fieles de Changó preparan un platillo de maíz con quimbombó cortado en rodajas y le hacen la ofrenda al Orisha y antes de sus ceremonias remojan las piezas y atributos de Changó   con el quimbombó seco.

A través de este platillo se puede apreciar una de las características emblemáticas de Cuba, su diversidad cultural y culinaria; su cultura taína se vio influenciada durante la esclavitud por la cultura africana, debido a que los africanos eran los que cocinaban y fueron ellos que introdujeron el quimbombó en la gastronomía cubana. Por supuesto también encontramos la influencia española y china en este platillo.

Generalmente este platillo se suele acompañarse con arroz, cuyo consumo se debe a la emigración española en el siglo XIX. También se acostumbra servir el quimbombó con casabe o pan de la tierra, que los indios comían acompañando al tradicional ajiaco sin faltar el ají picante. Con la llegada de los españoles el casabe se sustituyó por el pan de trigo, que se importaba de España.

El quimbombó se caracteriza por su alto contenido de calcio, cloro y sodio, lo que hace que sea un regulador de la albumina del organismo y ayude a controlar los trastornos digestivos.