En Cuba cualquiera puede saber de memoria la receta del cóctel Canchánchara: dos onzas de ron, dos cucharadas de miel, una cucharada de jugo de limón y un poco de hielo. La bebida fácil de preparar es muy solicitada por miles de visitantes extranjeros que llegan a esta localidad, y para quienes la palabra no siempre es fácil de pronunciar.
 
Los vecinos no esconden el saber hacer para la preparación de la bebida (considerada única en el mundo), y promocionan la receta hasta en las paredes de la taberna que lleva su nombre, que regenta el Grupo Palmares del Ministerio de Turismo. .
 
Existe consenso en que la Canchánchara no nació en bares, cantinas u otros lugares de esparcimiento, sino en el campo allá por el siglo XIX, cuando los luchadores cubanos inventaron la infusión energizante para combatir el frío, las enfermedades respiratorias o incluso la soledad.
 
Al parecer, la bebida se preparó por primera vez en el este del país. Al principio se tomaba caliente, como bebida tonificante, pero luego se convirtió en una bebida más suave y agradable no solo por el ambiente turístico en el que se consume, sino por el toque refrescante que le da la adición de hielo.